Chocolate, dulce y delicado placer


El placer que produce este manjar es una tentación a la cual resulta imposible negarse. Y es que resulta difícil decir que no a las sensaciones de satisfacción que nos deja en el paladar y en el espíritu.
Sus versiones también son ilimitadas: caliente o frío, dulce o amargo, negro o blanco, solo o acompañado, el chocolate nos reconforta y nos consiente con su sabor. Su olor evoca la calidez de las emociones de un abrazo, de un hogar, de la familia o de un amor; y nos derretimos junto a él mientras lo saboreamos.
El chocolate, basta con nombrarlo para sentirlo, también saca a luz lo mejor de nosotros: lo compartimos, los regalamos para celebrar, para festejar, o para ser perdonados, y claro, también tenemos la opción de esconderlos en un cajón o bajo la almohada para poder disfrutarlo a solas pues su sabor va más allá de su primer mordisco.
En este libro descubrirás deliciosas preparaciones de postres para deleitarte compartiendo con aquellos que también son amantes de esta golosina. Más de cuarenta recetas pensadas para que disfrutes preparándolas en casa, sola o bien acompañada.

Editorial Norma. Sabor a chocolate.

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