Cruceros: surcando los mares con lujo y confort

Un sueño hecho realidad: un gran barco que ofrece comodidad y diversión para todas las edades. Una ciudad flotante que enamora en cada puerto al que arriba.


Mar y sol; nada más en el horizonte. Aunque suene a un relax absoluto, la diversión interna que ofrece un
crucero no ayuda a cumplir con esa hipótesis. Aunque los que así lo desean, bien pueden recostarse en cualquiera de los decks bajo el sol, con bronceador y piña colada en la mano, sin ser interrumpidos: son cientos de esteras y sillas ubicadas estratégicamente para disfrutar de la vista (ya sea de la inmensidad del mar o de los acompañantes). Son siete días, en promedio, los que ofrecen ser el sueño de cualquier viajero. Es una promesa que se cumple a bordo de las grandes cadenas de cruceros a escala mundial.
Decenas de empresas ahora ofrecen sus servicios de “todo incluido” para que los turistas no tengan nada de qué preocuparse: los cruceros son ciudades flotantes llenas de lujo, comodidad y con un concepto cosmopolita que complace a todos.
Llegan las vacaciones y estas enormes embarcaciones son una de las opciones que se han puesto en la lista de los “must do” para el verano. Y es que más allá del paisaje propio de cada una de las islas o puertos de paradas
obligatorias, este paseo resulta ideal para todos aquellos que estén dispuestos a pasarla bien. Familias enteras, grupos de solteros, niños, tercera edad y aventureros… Todos son bienvenidos: hay espacios y actividades especializadas para cada visitante.
Los cruceros, con capacidad para acoger a más de 2000 personas, son tan cómodos que nunca, en ninguno de sus espacios, se siente aglomerada a la multitud. Todo fluye al son del mar y la música que suena por los cientos de altos parlantes. Todo avanza con tiempos cronometrados y sin que el viajero pueda sentir el intenso trabajo que todos hacen para que el paseo parezca increíblemente corto: las barras de los bares siempre están llenas de gente, pero avanzan con gran rapidez. La logística del desayuno, lunch y de las cenas es impresionante: todos se quedan satisfechos y nadie podrá quejarse de que algo estuvo fuera de tiempo o mal servido, pues el personal está capacitado para atender de manera casi personalizada. Los shows dentro de los teatros, como si se tratara de Broadway, son una fusión interesante donde se conjugan temáticas actuales, pero no excesivamente modernas, lo que ayuda a que todas las edades puedan gozar con lo que ven. Los guiones son inteligentemente preparados y ofrecen un tiempo de esparcimiento que abre la oferta nocturna.
Además, hay distintos bares de música en vivo, bailes de todas las épocas (desde chachachá hasta sesiones de reguetón y música electrónica), y la discoteca principal se ofrece como el plato fuerte para cerrar la noche hasta avanzadas horas de la madrugada que, sin darse cuenta, se convierten en la mañana siguiente...
Sin embargo, algo para destacar, y que definitivamente es el corazón del viaje: la animación que algunos de estos gigantes marinos ofrecen. La fiesta, en algunos barcos, es de 24 horas todos los días. El ambiente, la música, los concursos y bailes son perfectos para todas las edades: todos pueden participar. Los más osados saltan solos a jugar con los animadores; otros, más recatados, prefieren que el público los convenza mientras aplauden o gritan en coro, pero el ambiente ya está puesto. Los niños y adolescentes se refugian en espacios adecuados para sus edades y necesidades: ellos también lo pasan genial y para tranquilidad de sus padres, están supervisados todo el tiempo. Con esto, se garantiza que ellos podrán darse un descanso mientras se pasean y asolean sin preocupaciones. Y claro, para que todos generen un sentido de compañerismo, en cada barco hay una canción oficial, con coreografía incluida, que hará bailar a todos en el momento menos pensado.
Otro de los avisos para los más inquietos que no dejan descansar a su espíritu deportivo: los cruceros tienen opciones deportivas extremas, como la pared de escalada, canchas de básquet, piscinas y gimnasios. Este último es un placer visitarlo por las máquinas y las clases de gimnasia que ofrece: ¿se imagina lo que es correr en una caminadora con vista al mar? Un lujo que pocos pueden tener.

El éxito de un crucero: la ruta adecuada
Algo para considerar antes de surcar los mares en época de vacaciones es revisar bien los circuitos que se ofrecen. Eso definitivamente será la clave que se debe tener en cuenta al momento de escoger esta alternativa para las vacaciones, pues no será lo mismo navegar por el sobrecogedor paisaje de los fiordos noruegos, que calentarse con el tibio sol de las islas griegas, disfrutar de la ruta del norte en Alaska, o divertirse al son rumbero del Caribe. Luego de saber qué se ajusta a las necesidades personales o familiares, el presupuesto es determinante. Hay flotas que ofrecen recorridos de tres días y dos noches por solo $300, hasta paquetes de más de un mes que pueden llegar a costar más de $10 mil. Tal como los hoteles están catalogados con estrellas, los cruceros también tienen distintas categorías que definen al barco y sus servicios, su decoración y la de los camarotes. Estos son un deleite para el descanso: todo el confort según la categoría a la que se pueda acceder (¡algunos incluso tienen su balcón privado!), pero hay que analizar si es que verdaderamente necesitaremos de una ventana, pues más allá del paisaje en muchas de las rutas vale la pena recordar que es muy poco el tiempo que pasamos dentro de la habitación. No te olvides que cada circuito y cada barco cumplen con un fin: satisfacer los gustos del viajero y esos gustos son tan variados como los ciudadanos de distintas nacionalidades que los escogen.

Para los que no acaban de animarse


En el tema de las rutas hay más propuestas para considerar. Hay cruceros que ofrecen temáticas divertidas como el Holland America’s Zuiderdam donde, al estilo vampiresco, toda la tripulación rinde homenaje a estos seres nocturnos con fiestas, disfraces e incluso conferencias de uno de los descendientes de Bram Stoker, el mítico novelista. Otros, más galácticos, fusionan el viaje marítimo con el de la serie Viaje a las estrellas, así que no será de sorprenderse que sea el mismo Capitán Spock quien esté detrás del timón.Dentro de estas categorías, y como si fuera salido de la serie El crucero del amor, la empresa Royal Caribbean sacó su promoción ‘Cougars’, en la que solo las mujeres ‘maduritas’ pueden ingresar para conocer a guapísimos jovencitos y encontrar, en otras edades, el amor. Para los que no buscan precisamente una pareja, sino que apelan a su sentido hedonista, la empresa Waterways and Bare Necessities sacó a flote su ruta nudista: un viaje para más de 3000 personas que se sienten muy cómodas solo con su propia piel.Las opciones son infinitas y como se constata, la ruta y la predisposición son indispensables para pasarla bien.

Los recomendados del mundo

Libre como el mar: Norwegian Cruise Line innovó con el concepto, hace algunos años, con el Freestyle Cruising donde cada barco tiene su propia personalidad y ofrece a cada pasajero la posibilidad de que sea libre de elegir la actividad (comer, pasear, jugar, bailar, dormir) cuando así se le apetezca. No hay horarios impuestos.

Recién inaugurado: Proexport Colombia, la oficina comercial de ese país, realizó una invitación a
la apertura oficial del crucero Monarch de la empresa Pullmantur, que empezó sus operaciones en la ruta del Caribe. Así, ofrece al turista la posibilidad de conocer Aruba, Curacao, Panamá, La Guaira, con salida desde Cartagena. Esta travesía es una de las recomendadas para quienes desean divertirse intensamente en un crucero all included.

Lujo total: El World Residence at Sea tiene las 106 suites más lujosas del mundo de hasta 300 metros cuadrados, muchas de ellas ya son propiedad de famosos. El precio por pasar una noche: $2500.

Intensa navegación: El Silver Whisper sale desde Los Ángeles y viaja durante 115 días por la línea ecuatorial mientras visita 52 destinos en 28 países. El costo completo es de $48 114.

Con magia infantil: Con capacidad para 4000 pasajeros, el crucero Disney Dream tiene una montaña rusa acuática de 237 metros con tubos transparentes sobre las cubiertas superiores y espectáculos para todas las edades.

No olvides que vas a desembarcar en cada puerto, así que debes informarte con anticipación sobre lo que hay para conocer y para hacer en cada ciudad (el tiempo en cada parada es limitado, así que aprovéchalo sabiamente). La ropa que debes llevar, más allá de las condiciones climáticas, debe ser cómoda e incluir un traje de gala para las cenas nocturnas (claro, siempre y cuando no vayas en el crucero nudista). Hay comida para todos los gustos: para los carnívoros, golosos, vegetarianos, antojadizos, dietéticos, etc. Pero si tienes algún pedido médico en especial, debes notificarlo oportunamente a la tripulación.

¡En el mar la vida es más sabrosa!
Definitivamente, lo es. Y recomendamos este tipo de viajes para todas las edades, gustos y recursos, pues la diversión está garantizada: hay casinos, el centro comercial está provisto de toda clase de artículos novedosos y de lujo y estaciones con servicio de Internet y Wi-Fi para quienes deseen contactarse con sus amigos o familiares. Después de todo esto, como les ha sucedido a muchos turistas, advertimos que después del primer crucero, tus vacaciones tomarán otro sentido y será imposible prescindir de estos.
Y es que a bordo de uno de estos grandes del mar, con vista a majestuosos paisajes, islas, el sol, la comida y el ambiente cosmopolita. ¿Qué más se puede pedir? Que el viaje se repita todos los años.

Comentarios

Venus ha dicho que…
Que interesante artículo yo siempre he querido hacer un crucero a ver si se da algún día! Te seguiré leyendo!
María José ha dicho que…
Gracias Venus! un gusto ponernos en contacto y, desde este espacio, te recomiendo hacer este tipo de viajes. Inolvidable, conoces varias ciudades a la vez y el ambiente es increíble!

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